Ejercicio con obesidad: por dónde empezar sin lesionarte

Cualquier actividad es mejor que ninguna. Cómo empezar a moverte con obesidad, proteger las articulaciones y sumar fuerza desde el principio.

Escrito porDr. Juan Fabiani de la IglesiaMedicina Familiar y Comunitaria
En resumen
  • Cualquier actividad física es mejor que ninguna, y no hace falta perder peso antes de empezar.
  • La OMS recomienda entre 150 y 300 minutos semanales de actividad moderada y fuerza al menos dos días por semana.
  • Empezar por ejercicios de bajo impacto y fuerza adaptada protege las articulaciones.
  • El ejercicio ayuda a perder peso, pero sobre todo a mantenerlo y a proteger el músculo y el hueso.

No hay que esperar a adelgazar

Mucha gente con obesidad piensa que primero tiene que perder peso para luego hacer ejercicio. Es al revés: moverse desde el principio facilita perder grasa, protege el músculo, mejora la glucosa, la tensión y el ánimo, y es lo que mejor ayuda a mantener el peso después.

La Organización Mundial de la Salud lo resume en un mensaje sencillo: cualquier actividad física es mejor que ninguna, y reducir el tiempo sentado también cuenta1.

Lo que recomienda la OMS

  • Entre 150 y 300 minutos a la semana de actividad aeróbica moderada (caminar rápido, bicicleta, nadar), o la mitad si es intensa.
  • Fortalecimiento muscular de los grandes grupos al menos dos días por semana.
  • A partir de los 65 años, ejercicios de equilibrio para prevenir caídas.
  • Reducir y romper el tiempo sentado.

Son objetivos a los que se llega poco a poco, no el punto de partida1.

Por qué la fuerza desde el principio

Al perder peso se pierde también algo de músculo y de hueso. En un ensayo con adultos mayores con obesidad que perdieron un 9 % de su peso, quienes hicieron solo ejercicio aeróbico perdieron un 5 % de masa magra; quienes incluyeron fuerza, entre un 2 y un 3 %, y también perdieron menos hueso2. Además, entre 30 y 60 minutos de fuerza a la semana se asocian a menos mortalidad, diabetes y enfermedad cardiovascular3.

«La primera sesión no tiene que ser dura. Tiene que ser lo bastante agradable como para que haya una segunda.»

Dr. Juan Fabiani · LVNG

El ejercicio y el mantenimiento

En un ensayo danés, personas con obesidad que perdieron peso con una dieta y siguieron un año con ejercicio supervisado, un fármaco para la obesidad, ambos o placebo, fueron revisadas un año después de terminar. Quienes habían hecho ejercicio mantuvieron mejor la pérdida de peso que con placebo, y la combinación de ejercicio y fármaco fue la que mejor mantuvo el peso y la grasa perdidos tras dejar el tratamiento4.

Por dónde empezar

Las primeras semanas

  • Caminar a un ritmo cómodo, sumando pasos poco a poco. Diez minutos después de cada comida son un gran comienzo. Lo explicamos en Caminar después de comer.
  • Bicicleta estática o ejercicio en el agua, que cargan poco las articulaciones.
  • Fuerza sencilla dos días por semana: levantarse y sentarse de una silla, remo con banda elástica, flexiones contra la pared, puente de glúteo.

Cómo progresar

  • Sube una sola cosa a la vez: tiempo, intensidad o peso.
  • En fuerza, las últimas repeticiones deben costar, sin dolor.
  • Aumenta los pasos de forma gradual, unos 1.000 al día cada una o dos semanas. Más en ¿Cuántos pasos al día?

Cuidar las articulaciones

Si te duelen las rodillas, prioriza la bicicleta, el agua y la fuerza en máquinas o sentado, y reduce el rango de movimiento. Fortalecer las piernas descarga la rodilla. Lo contamos en Rodillas y peso.

Cuándo consultar antes o parar

  • Si tienes enfermedad cardiovascular, diabetes o tensión alta mal controlada, conviene una valoración antes de empezar ejercicio intenso.
  • Para y consulta si notas dolor u opresión en el pecho, falta de aire desproporcionada, mareo o palpitaciones.
  • Si tomas insulina o fármacos que bajan la glucosa, vigila las bajadas de azúcar al aumentar el ejercicio.

En LVNG

Medimos tu fuerza y tu capacidad de partida en la primera consulta y diseñamos un plan adaptado. En los programas con entrenador, las primeras sesiones son supervisadas para aprender la técnica y ajustar la carga. Más en Entrenamiento de fuerza: cuánto basta para ganar salud.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que perder peso antes de hacer ejercicio?

No. Se puede empezar ya, adaptando el tipo de ejercicio. Moverse ayuda a perder peso y, sobre todo, a mantenerlo.

¿Qué ejercicio cansa menos las rodillas?

La bicicleta estática, el agua y la fuerza en máquinas o sentado son buenas opciones para empezar.

¿Necesito una revisión antes?

Si tienes enfermedad cardiovascular, diabetes o síntomas como dolor en el pecho o falta de aire al esfuerzo, sí. Lo valoramos en la primera consulta.

Este artículo es información general y no sustituye una consulta médica. Si tienes dudas sobre tu caso, háblalo con tu médico.

Medir antes de actuar

Composición corporal, fuerza, analítica completa y un plan escrito desde la primera consulta.

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Fuentes

  1. Bull FC, et al. World Health Organization 2020 guidelines on physical activity and sedentary behaviour. Br J Sports Med. 2020;54:1451-1462. PMID 33239350 · DOI
  2. Villareal DT, et al. Aerobic or Resistance Exercise, or Both, in Dieting Obese Older Adults. N Engl J Med. 2017;376:1943-1955. PMID 28514618 · DOI
  3. Momma H, et al. Muscle-strengthening activities are associated with lower risk and mortality in major non-communicable diseases: a systematic review and meta-analysis of cohort studies. Br J Sports Med. 2022;56:755-763. PMID 35228201 · DOI
  4. Jensen SBK, et al. Healthy weight loss maintenance with exercise, GLP-1 receptor agonist, or both combined followed by one year without treatment: a post-treatment analysis of a randomised placebo-controlled trial. EClinicalMedicine. 2024;69:102475. PMID 38544798 · DOI

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