Fármacos para la obesidad: qué hacen y qué consiguen

Los nuevos fármacos consiguen pérdidas del 15 al 20 % del peso en los ensayos y, en personas con enfermedad cardiovascular, menos infartos e ictus. Cómo funcionan y para quién son.

Escrito porDr. Juan Fabiani de la IglesiaMedicina Familiar y Comunitaria
En resumen
  • Los nuevos fármacos imitan hormonas intestinales que regulan el apetito: reducen el hambre, aumentan la saciedad y enlentecen el vaciado del estómago.
  • En los grandes ensayos consiguieron pérdidas medias del 15 al 21 % del peso en algo más de un año, frente al 2-3 % con placebo.
  • En personas con enfermedad cardiovascular previa, uno de ellos redujo un 20 % los infartos, ictus y muertes cardiovasculares.
  • No son para todo el mundo ni sustituyen a la nutrición y la fuerza: son una herramienta, con indicación médica y seguimiento.

Una hormona que ya fabricas

Cuando comes, el intestino libera varias hormonas que avisan al cerebro de que ya hay comida en camino. Una de las más importantes es el GLP-1 (péptido similar al glucagón tipo 1). Reduce el apetito, aumenta la sensación de saciedad, enlentece el vaciado del estómago y ayuda al páncreas a liberar insulina cuando la glucosa sube.

El GLP-1 natural dura apenas unos minutos en la sangre. Los fármacos de esta familia son versiones modificadas que duran días, de modo que basta con una inyección semanal. Algunos de los más recientes actúan además sobre otra hormona intestinal, el GIP, con un efecto todavía mayor sobre el peso.

El resultado práctico es que la persona tiene menos hambre, se llena antes y piensa menos en la comida. No es un efecto de fuerza de voluntad: actúan sobre los circuitos del cerebro que regulan el apetito.

Qué consiguen: los ensayos clave

STEP 1

Incluyó a 1.961 adultos sin diabetes con un índice de masa corporal de 30 o más, o de 27 o más con alguna complicación del peso. Tras 68 semanas de tratamiento semanal junto a cambios de estilo de vida, la pérdida media fue del 14,9 % del peso, frente al 2,4 % con placebo. El 86 % perdió al menos un 5 % y la mitad perdió un 15 % o más1.

SURMOUNT-1

Con un fármaco doble (GLP-1 y GIP), en 2.539 adultos con obesidad, la pérdida media a las 72 semanas fue del 15 al 21 % según la dosis, frente al 3,1 % con placebo. Con las dosis más altas, la mitad o más de los participantes perdió un 20 % de su peso2.

−14,9 %de peso a las 68 semanas en STEP 1 (placebo −2,4 %)
−20,9 %con la dosis más alta en SURMOUNT-1 (placebo −3,1 %)
−20 %de infartos, ictus y muertes cardiovasculares en SELECT

SELECT: más allá del peso

La gran pregunta era si perder peso con estos fármacos protege el corazón. El ensayo SELECT incluyó a 17.604 personas de 45 años o más, con sobrepeso u obesidad y enfermedad cardiovascular previa, sin diabetes. Durante unos tres años, el grupo tratado tuvo un 6,5 % de infartos, ictus o muertes cardiovasculares, frente al 8,0 % con placebo: una reducción relativa del 20 %3.

«Por primera vez, un tratamiento para la obesidad ha demostrado reducir infartos e ictus. Eso cambia cómo hablamos de estos fármacos: no son estética, son prevención.»

Dr. Juan Fabiani · LVNG

Lo que los ensayos no dicen

Los números medios esconden mucha variación. Hay personas que pierden mucho más del 20 % y otras que apenas responden. Por eso en LVNG hacemos un balance a los tres meses: si no avanzas como esperábamos, cambiamos la estrategia.

Tampoco dicen qué se pierde. En algunos ensayos, una parte importante del peso perdido fue masa magra; en otros mucho menos4. La proteína y el entrenamiento de fuerza marcan la diferencia, y por eso los medimos desde el primer día. Lo explicamos en Por qué el músculo importa más que la báscula.

Y no dicen qué pasa si se dejan: en los estudios de retirada, se recupera buena parte del peso. Lo contamos en Qué pasa cuando dejas el tratamiento.

¿Para quién están indicados?

En los ensayos se incluyó a adultos con un índice de masa corporal de 30 o más, o de 27 o más con al menos una complicación relacionada con el peso, como tensión alta, colesterol alto, prediabetes, apnea del sueño o enfermedad cardiovascular1,2. Esa es, a grandes rasgos, la población en la que se ha demostrado el beneficio.

Pero la indicación es siempre individual. Antes de proponer un tratamiento valoramos:

  • Tu historia de peso, tus intentos previos y tus objetivos.
  • Tu composición corporal, fuerza y analítica completa.
  • Otros medicamentos que tomas, sobre todo para la diabetes, que pueden necesitar ajuste.
  • Situaciones en las que no se usan o hay que tener precaución: embarazo o deseo de embarazo, lactancia, ciertos antecedentes de pancreatitis o tumores de tiroides concretos, entre otros.

Y una regla que no cambia: ningún tratamiento se prescribe sin una valoración médica previa.

Cómo se usan

Se empieza con una dosis baja y se sube poco a poco, normalmente cada cuatro semanas, para que el cuerpo se adapte y los efectos digestivos sean más llevaderos. No hay prisa: si una dosis funciona bien, puede mantenerse. Tras cada subida te escribimos para ver cómo lo llevas. Los efectos secundarios y cómo manejarlos están en este artículo.

Una herramienta, no el tratamiento entero

Los ensayos se hicieron siempre junto a cambios en la alimentación y la actividad física. El fármaco quita el ruido del hambre; la nutrición, la fuerza, el sueño y los hábitos son lo que hace que lo conseguido se mantenga. Por eso en LVNG el tratamiento, cuando está indicado, es una parte del plan, no el plan.

Preguntas frecuentes

¿Son fármacos para adelgazar rápido?

No. Son tratamientos para una enfermedad crónica, se suben de dosis poco a poco y su beneficio se mantiene mientras se usan, junto con cambios en la alimentación y la actividad.

¿Quién puede tomarlos?

En los ensayos se incluyó a adultos con un índice de masa corporal de 30 o más, o de 27 o más con alguna complicación relacionada con el peso. La indicación siempre la decide un médico tras valorarte.

¿Funcionan igual en todo el mundo?

No. La respuesta varía mucho entre personas. Por eso se revisa a las pocas semanas y, si no funciona como esperábamos, cambiamos la estrategia.

Este artículo es información general y no sustituye una consulta médica. Si tienes dudas sobre tu caso, háblalo con tu médico.

Medir antes de actuar

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Fuentes

  1. Wilding JPH, et al. Once-Weekly Semaglutide in Adults with Overweight or Obesity. N Engl J Med. 2021;384:989-1002. PMID 33567185 · DOI
  2. Jastreboff AM, et al. Tirzepatide Once Weekly for the Treatment of Obesity. N Engl J Med. 2022;387:205-216. PMID 35658024 · DOI
  3. Lincoff AM, et al. Semaglutide and Cardiovascular Outcomes in Obesity without Diabetes. N Engl J Med. 2023;389:2221-2232. PMID 37952131 · DOI
  4. Neeland IJ, et al. Changes in lean body mass with glucagon-like peptide-1-based therapies and mitigation strategies. Diabetes Obes Metab. 2024;26 Suppl 4:16-27. PMID 38937282 · DOI

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