- Los genes explican buena parte de las diferencias de peso entre personas: en estudios de gemelos, alrededor de un 70 %.
- No hay un «gen de la obesidad»: en casi todas las personas es la suma de miles de pequeñas variantes.
- Heredar riesgo no es un destino: la actividad física atenúa el efecto de la variante genética más conocida.
- Un test genético no se necesita de rutina; se plantea si se sospecha una obesidad monogénica.
Lo que nos enseñaron los gemelos
Dos estudios publicados en 1990 cambiaron la forma de entender el peso.
El primero comparó gemelos criados por separado. El IMC de los gemelos idénticos se parecía mucho aunque hubieran crecido en casas distintas: la correlación era de 0,70 en hombres y de 0,66 en mujeres. El ambiente compartido en la infancia apenas influía en cómo era su peso de adultos1.
El segundo sobrealimentó a parejas de gemelos con 84.000 kcal de más durante unos 100 días, bajo supervisión2:
Con las mismas calorías de más, una persona ganó tres veces más que otra, y los hermanos gemelos respondieron de forma parecida. La guía española GIRO estima que la herencia es responsable de entre el 40 y el 75 % de las causas de obesidad, con influencia del ambiente3.
«Cuando alguien te diga que adelgazar es solo cuestión de fuerza de voluntad, recuerda a esos gemelos: mismas calorías, tres veces más peso.»
Dr. Juan Fabiani · LVNG
Cómo actúan los genes
Muchos de los genes implicados se expresan en el cerebro, en las vías que regulan el apetito y las ganas de comer4. Dicho de forma sencilla: no suelen cambiar tanto cómo quemas la comida como cuánta hambre tienes y cuánto te cuesta saciarte. Por eso, para algunas personas, comer menos supone una lucha diaria que otras no conocen.
Dos tipos de obesidad genética
| Monogénica | Poligénica (la común) | |
|---|---|---|
| Causa | Un solo gen o una pérdida de un fragmento de cromosoma | Muchas variantes de pequeño efecto |
| Frecuencia | Poco frecuente | La inmensa mayoría |
| Cuándo aparece | Normalmente antes de los 5 años, con mucha hambre | A lo largo de la vida |
| Test genético | Puede estar indicado | No se necesita de rutina |
Son dos extremos de una misma biología, con las mismas vías cerebrales implicadas4.
Cuánto pesa la suma
En un estudio con más de 300.000 personas, una puntuación que reunía 2,1 millones de variantes genéticas separó a la población: entre el 10 % con menos riesgo genético y el 10 % con más hubo 13 kg de diferencia en la mediana edad y un riesgo de obesidad grave 25 veces mayor. Al nacer casi no había diferencias: aparecían en la infancia y llegaban a 12 kg a los 18 años5.
Eso sí: se trata de grupos. Tu puntuación no decide tu peso, y estas puntuaciones todavía no cambian el tratamiento en la consulta.
No es un destino
La genética se expresa en un ambiente. La variante más estudiada, en el gen FTO, aumenta el riesgo de obesidad, pero en un metaanálisis de 218.166 adultos su efecto fue un 27 % menor en las personas físicamente activas6. No borra el riesgo, pero lo reduce.
Y lo más importante: que algo tenga una base genética no significa que no se pueda tratar. Precisamente al revés. Si la obesidad es biología, tratarla como una enfermedad tiene todo el sentido. Lo explicamos en La obesidad es una enfermedad.
¿Debería hacerme un test?
En general, no. Puede tener sentido si hay obesidad muy precoz, un hambre desmedida desde la infancia, o rasgos físicos o malformaciones que hagan pensar en un síndrome; en ese caso lo valora endocrinología3. La guía española propone avanzar hacia la medicina de precisión3, pero los test comerciales que prometen decirte «qué dieta va con tus genes» no cambian hoy lo que hacemos.
Qué hacemos en LVNG
Preguntamos por tu peso desde la infancia y por el de tu familia, porque ayuda a entender tu historia y a quitar culpa. Si algo nos hace sospechar una causa genética o un síndrome, te orientamos a endocrinología.
Preguntas frecuentes
¿La obesidad es hereditaria?
En buena parte: la guía española estima que la herencia supone entre el 40 y el 75 %. Pero el ambiente también influye.
¿Debo hacerme un test genético?
En general, no. Puede tener sentido con obesidad muy precoz, hambre desmedida desde la infancia o rasgos de un síndrome, y lo valora endocrinología.
Si es genético, ¿puedo hacer algo?
Sí. El ejercicio atenúa el efecto de la variante más estudiada, y el tratamiento funciona también en quien tiene una carga genética alta.
Este artículo es información general y no sustituye una consulta médica. Si tienes dudas sobre tu caso, háblalo con tu médico.












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